¿CUÁL ES EL PROMEDIO DE TRABAJADORES DE 20 A 30 AÑOS, EN EL MERCADO LABORAL?

No son aquellos en los cuales las empresas empiezas a crear sus nuevas bases organizacionales. Y en muchas de ellas, se vive otro ritmo de vida, otras costumbres, otras libertades. Y esta generación, tendrá que educar a una nueva mucho más cambiante, más volátil, más efímera por su poco continuismo en el mercado laboral.
En el nuevo milenio solo existirán dos clases de profesionales: los rápidos y los muertos ¿rápidos para qué? Rápidos  `para cambiar; rápidos en adaptarse a las nuevas demandas de los mercados y en abandonar viejos preceptos que pueden estar deteniéndolos de maximizar su éxito personal y profesional.
Si aún no está totalmente convencido de la necesidad de actuar con prontitud, tenga en cuenta el dicho japonés que afirma que es absurdo continuar haciendo los mismo y esperar obtener resultados diferentes.

El tiempo es la moneda del Siglo XXI. Hoy en día todas las personas viven en una carrera continua contra el tiempo. Los clientes que antes ni siquiera sabían que querían un producto o servicio, hoy lo requieren ya mismo. La gente es cada vez menos paciente para esperar cualquier cosa. Los clientes leales pueden cambiar de proveedores de un día para otro si alguien más les sirve con más rapidez que la empresa con la que están haciendo negocios.
De manera que su reto es llegar a ser reconocido por su velocidad en el trabajo. Desarrolle un sentido de urgencia en lo que hace. Conviértase en una persona de acción. Muévase rápido hacia las oportunidades. Muévase rápido cuando la gente quiera o necesite algo, o cuando ve algo que necesita hacerse.
Cuando su cliente o su jefe le pidan que haga algo, hágalo tan rápido que ellos queden sorprendidos. Usted debe haber oído que “cuando quiera que algo se haga, asegúrese de dárselo a una persona ocupada”. Quienes tienen una reputación de moverse rápido atraen hacia sí mismas más  oportunidades que aquellos que simplemente hacen el trabajo cuando pueden  hacerlo.
En el nuevo milenio solo existirán dos clases de profesionales: los rápidos y los muertos ¿rápidos para qué? Rápidos  `para cambiar; rápidos en adaptarse a las nuevas demandas de los mercados y en abandonar viejos preceptos que pueden estar deteniéndolos de maximizar su éxito personal y profesional.
Si aún no está totalmente convencido de la necesidad de actuar con prontitud, tenga en cuenta el dicho japonés que afirma que es absurdo continuar haciendo los mismo y esperar obtener resultados diferentes.

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