CHARLES DARWIN TENÍA RAZÓN NO EXISTE EL NIVEL DE INCOMPETENCIA SINO LA INCAPACIDAD DE ADAPTACIÓN

La historia corporativa es prolífera en quiebras y fracasos y una de las razones más importantes ha sido la falta de capacidad de adaptación a los signos de los tiempos. La única constante permanente es el cambio y renunciar a éste es renunciar al futuro. Campbell Soup Company, pasó por una dura transición con su anticuada lata de estaño, anacronismo de su tiempo, tuvo que girar 180 grados para satisfacer un nuevo mercado de consumidores que demandaba sabores más condimentados, niños que demandaban productos diferentes a las clásicas sopas. Gordon Mc Mover fue el genio mercado lógico quien dividió la empresa en 50 división es y en cinco años lanzo 334 productos a través de las 10 nuevas marcas que tuvieron éxito. De no haber operado el cambio ahora ya no existiría su empresa, lo que confirma que las soluciones de ayer pueden ser los errores de hoy, de haberse aferrado Campbell a su éxito en el pasado ahora ya no existiría.

El principio de la adaptabilidad, esa capacidad que deben tener todas las empresas para ajustarse en forma inmediata a las nuevas y cambiantes circunstancias es un activo intangible de inapreciable valor y fue precisamente Charles Darwin naturalista del siglo XIX que con su teoría de la evolución de las especies nos hizo conscientes que los más aptos son los que sobreviven y que a través de su agudo sentido de la observación pudo apreciar que solamente sus especies que lograban adaptación a un medio ambiente cambiante podían sobrevivir.

En una de sus cartas narra su obsesión de observar, característica fundamental para ejercer una dirección de Excelencia “Vi dos escarabajo y cogí uno en cada mano, después vi un tercero de tipo huevo, y no podía soportar perderlo, así que me eché a la boca el que tenía en la mano derecha”. Debemos estar alertas a los campos para adaptarnos en forma rápida y oportuna, ahora el tiempo no espera, tenemos que mantenernos informados y permanentemente expectantes de las nuevas circunstancias que se dan en nuestros mercados.

Los más hábiles para implantar el cambio sobreviven; es un proceso de selección natural; además el mercado está ofreciendo constantemente nuevas oportunidades, los cambios no necesariamente son drásticos y determinantes sino como lo establecía Darwin, pequeños ajustes de adaptación pero bajo una dinámica permanente puede significar la diferencia entre fracasar y triunfar y así lo demuestran algunas empresas a nivel internacional que desafían el ciclo materia de nacer, crecer y morir por el nacer, crecer, renovarse y seguir creciendo.


Comentarios

Entradas populares de este blog

LA CRISIS: EL PUNTO DE PARTIDA DEL FILOSOFAR

ALBERT EINSTEIN – MAXIMIZACIÓN DEL INTELECTO HUMANO

CONFLICTOS GENERADOS POR EL CORREO ELECTRÓNICO