FILOSOFAR EN LA ADMINISTRACIÓN ES EDUCACIÓN
Filosofar es darle sentido a
nuestros pensamientos, a nuestros ideales y lograr los objetivos deseados, la
Filosofía como madre de todas las
ciencias siempre ha deseado dar respuestas a todos según su propia armonía de
desarrollo social; razón por la cual la filosofía
de la administración es una oportunidad de equidad comunicativa y ambiciosa en
crecimiento y enfocada en todas las ciencias existentes, y ,seguidas de muchas
carreras profesionales, para darle una oportunidad de crecimiento y valoración
según su empatía y su combinación con nosotros. Nuestra sociedad se vincula a
diferentes actividades como desarrollo y crecimiento social y nuestra primera
formación se basa en la Educación, primer elemento vital de todo humano, que
aspira ser útil a una sociedad
emergente, posteriormente cada quien en su ganas de enrolarse en la sociedad
deciden optar diferentes forma de vivir, crecer y ser útil a la sociedad.
La educación es la base de toda
formación humana, este primer principio es fundamental para decidir nuestros
futuro, elegimos un camino y este camino te lleva por diferentes sendas y las
sendas serán las profesiones que nosotros elijamos, y cuando elegimos seguimos
estudiando y no fortalecemos a través del conocimiento y las habilidades
experimentadas por otros profesionales, que son nuestros mentores, ser
profesional te da derecho del ejercicios como trabajador, empleado, o
empresario, sea cual fuese la acción siempre estará conectada a la
administración, porque este nivel de preparación te da la cobertura de poder
forjarte con un orden dinámico y proyectista, lo cual comúnmente se llama
crecer como profesional , como persona, como Nación.
La filosofía de la
administración te lleva a tener esa secuencia lógica, que cada persona
requiere, cada organización necesita, cada Institución opte por aplicarlas. Si
tan solo fuese administración aplicando
procesos de Planificación, Organización,
dirección y control, sería muy estatista, muy lineal, jerárquica; muchas veces
esto no resulta, quizás sea la razón por que muchos organismos público y
privados no tengan éxitos en el ejercicio de su actividad, cayendo en el
continuismo, en la ilegalidad administrativa, en el compañerismo, en la coima,
en la malversación de efectivo e incomprensión administrativa. Muy común en
nuestros días.
En los últimos tiempos la
“sociedad del conocimiento" está logrando optimizar la efectividad del
crecimiento humano, la tecnología está tomando grandes terrenos, las mentes
humanas logran hazañas admirables y la ciencia crece a pasos agigantados.
Muchas poblaciones están quedando en el olvido, obsoletas y la gente se mueve
cada más rápido. Se necesita de la filosofía, ya sea implícita o
sobreentendida, no se puede administrar sin tener algunos conceptos básicos,
que es posible consultar y usar como guías, es decir, el gerente no puede
operar en el vacío. La
Educación en nuestro país hace un llamado a los actores
educativos para mejorar nuestra calidad educativa, pensando en un nuevo futuro
donde nuestros jóvenes sean capaces de contribuir al fortalecimiento y
desarrollo de nuestra sociedad.
Es necesario que las nuevas
generaciones de profesionales tengan la
oportunidad del ejercicio y la elección de forjarse libremente. Podemos tener
buenos profesionales, pero sin libertad de nada sirve, todos requieren de un
principio y es darle sentido a la existencia, y en tal pertinencia la filosofía
de la administración resulta la más efectiva para no quedar en el tiempo de la
historia.
No seamos una carga innecesaria
para nuestra nación cumpliendo solo actividades comunes, por ejemplo el
suministro de materiales, el ejercicio de los ingresos, vigilancia,
mantenimiento, asistencia y trámites documentarios, es decir solo cumplir
actividades empleables. Es importante filosofar administrativamente para lidiar
con las necesidades de la misma educación, del orden, y dinamismo cultural, el
uso y ejercicio estratégico de los recursos, humanos, intelectuales,
tecnológicos y presupuestales; la proyección de necesidades humanas futuras; la
previsión estratégica de capacitación de los recursos humano y la formación
docente; la vinculación con el entorno; la generación de identidad del personal
con la organización; la generación de una visión colectiva de crecimiento organizacional
en lo colectivo y profesional en lo individual y el principio de colaboración
como premisa de desarrollo.
Sea cualquier carrera
profesional, ejercicio profesional, o participación social familiar y vivir
ordenadamente, siempre es elemental saber administrar filosóficamente. Nuestro
país necesita personas con visión óptima, prospectiva, con ambición
intelectual, con ideal de superación parcial. Y honorablemente necesita hombres
libres para una sociedad libre.
Dr.
Ronald Jesús Alarcón Anco PhD.
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